Errores típicos a la hora de emprender como freelance

Emprender es hoy en día todo un reto, la motivación y muchas veces la necesidad por hacerse un hueco a nivel profesional por cuenta propia animan a muchos a intentarlo por su cuenta, a veces sin tener un plan definido y cometiendo en ocasiones algunos errores, que podrían haberse evitado si se hubieran conocido de antemano.

En mi experiencia, el tiempo que estuve por mi cuenta supuso una gran experiencia, sobre todo a nivel personal, me sentí muy satisfecho, aunque reconozco que no fue lo que esperaba, por lo menos como negocio, igualmente supuso mucho trabajo duro y esfuerzo, que en ocasiones no se veía recompensado.

Aquí vine mi pequeña aportación con una lista de errores a evitar y que espero que os sirva si tenéis intención de ser freelance:

  1. ¿Oficina en casa? No, gracias.
    El primer gran error fue el de establecer mi oficina en casa, aunque era una habitación especialmente acondicionada.
    Empiezas la jornada laboral, y al cabo de unos minutos te levantas a por algo a la nevera, o aún peor, enciendes la televisión si no estás muy inspirado, además de no salir de casa si estás metido en un proyecto.
    Lo ideal a la hora de comenzar es tener la oficina en un sitio distinto, crear esa rutina (aunque en los autónomos es difícil) es importante.
    Una solución que considero que es excelente es la del coworking, que supone compartir espacio de trabajo con otros profesionales, esto también significará relacionarse con los demás, evitar esa sensación de aislamiento, generar sinergias… etc.
  2. Ladrones de tiempo
    Si trabajas trabajas, y si estás en tu momento de ocio… no, aunque eso es realmente complejo, intentar mantener la concentración es más duro de lo que parece.
  3. Demasiados viajes y reuniones
    Cuando un cliente llama por teléfono para concertar una visita y así poder explicarte lo que necesita, comienza todo un proceso que si culmina con éxito se acaba convirtiendo en un proyecto real, pero el problema es cuando tienes que desplazarte y de esta manera estás gastando tiempo y dinero (transporte…).
    Ser capaz de gestionar correctamente esas reuniones es crucial.
  4. No presupuestar el precio justo
    ¿Cuánto cuesta hacer una página web? ¿qué precio tiene un diseño de un logo?… a menudo realizaba presupuestos pensando en el tiempo que iba a dedicar, y el problema es que al final corría el riesgo de no cobrar lo justo.
    Hay una premisa en todo esto, o eres bueno, o eres barato, y créeme, no te conviene ser barato si eso supone tener que rebajar tu salario o incluso acabar perdiendo dinero, es mejor ofrecer calidad.
  5. Confiar demasiado en la publicidad y no segmentarla lo suficiente
    Páginas amarillas, Google Ads, Prensa… piensas que habrá un retorno de la publicidad, pero no siempre es así, es mejor no confiar en un solo medio, ir probando, y por supuesto intentar realizar acciones de marketing que llamen la atención, y que no siempre suponen un coste elevado.
  6. No desconectar
    Somos personas, y aunque estés convencido de que te vas a dedicar a lo que más te gusta, piensa que siempre es necesario parar, descansar, y volver con más fuerza, respeta el día de fiesta, apaga el móvil, no contestes a mails… el lunes todo estará en el mismo sitio.En definitiva, es muy fácil ver los errores en ojo ajeno, pero está claro que hasta que no lo intentes no sabrás cuáles serán tus debilidades, puede que incluso no seas consciente nunca de ellos.

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