La Cueva

Dicen que Leonardo da Vinci permaneció encerrado en una cueva durante un tiempo, y que al salir fue cuando realizó su obra más prolífica, dotado de un talento asombroso, como si allí hubiera encontrado la inspiración o se hubiera nutrido de ella.

En el mundo filosófico las cuevas o las cavernas han sido igualmente utilizadas, como en el caso de Platón, pero tampoco os voy a hablar de filosofía en este post.

La verdad es que necesito vacaciones, me queda una semana para poder desconectar de verdad de absolutamente todo, y vistas las circunstancias, no voy a poder aislarme exactamente, pero sí buscar ese rinconcito (o rinconcitos) en los que encontrarme conmigo mismo.

No espero meterme en una cueva ni salir con ese talento (ya me gustaría), pero sí espero que me ayude a volver a comenzar con más ganas e ilusión con absolutamente todo, y poder hacer un poco de reset, que al final es de lo que se trata.

Este año ha sido (y está siendo) durísimo, por muchos motivos, porque han pasado cosas que no hemos sido capaces de prever, pero también porque he tenido todo tipo de crisis existenciales, pensamientos que hacía mucho tiempo que no tenía, y he tenido que reponerme, defendiéndome de mí mismo en algún que otro momento.

No estoy satisfecho de esos momentos de fragilidad, pero sí estoy orgulloso de haber reconocido esas debilidades y de haber intentado ponerle solución, y como ya he dicho, hace tiempo que me he perdonado por todo, atajando esos pequeños conflictos de raíz.

No tengo un manual, ni un plan trazado, a veces me guío por impulsos, pero siempre intento hacer las cosas de la mejor manera que sé, y aunque tengo un nivel de exigencia alto, en demasiadas ocasiones me tengo que conformar con la buena intención.

 

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