He tenido una experiencia profesional bastante curiosa, desde los inicios en esos trabajos primerizos mientras estudiaba y que me han ayudado no solamente a ganar simplemente dinero, conseguir cierta experiencia hasta la actualidad en la que voy desarrollando mi carrera en ámbitos que me resultan muy interesantes y vocacionales, además de comprender la manera en la que funcionan las distintas organizaciones, independientemente si se tratan de empresas pequeñas o multinacionales, con la particularidad de cada una de ellas.

Sea como sea, en cualquiera de esas experiencias, intento aplicarme al 100%, darlo todo, como diría Pierre de Coubertain, “lo esencial en la vida no es el éxito, sino esforzarse por conseguirlo”, yo añadiría a esa memorable cita que si ese esfuerzo es diario y constante, al final los resultados acabarán llegando, por eso para mí rendirme tampoco es una opción.

Para mí, en la vida profesional, así como en el deporte, la motivación es un punto crucial, sin esa ilusión por tener nuevos retos y por conseguir mejorar no puedo concebir nada de lo que haga, y de la misma manera que aplico a mi principal afición, que es el running, ese concepto, intento plasmarlo de igual manera en mis trabajos y proyectos en los que me embarco.

También soy consciente de que la motivación en múltiples ocasiones no solamente depende de uno mismo, y es por ello es importante que todos los ámbitos estén en consonancia, un buen líder debe ser capaz de mantener el grado de entusiasmo en su equipo, conseguirlo con un buen ambiente, y todo ello sin mantener el rigor, algo que desde luego no resulta sencillo, pero no es precisamente imposible.