La luna llena de escorpio

El horóscopo no es algo en lo que crea excesivamente, pero sí me gusta echar un vistazo de vez en cuando y seguir alguna que otra página, y aunque no crea en ello, resulta que hay rasgos de mi personalidad, que casualidades de la vida coinciden con el que se supone que es mi signo, escorpio.

Esta semana había luna llena en mi signo y se supone que iba a ser una noche de locura y pasión o un desastre y que nos podía afectar muchísimo, etc etc..

Mi mujer y yo tenemos la suerte de compartir signo, dicen que dos escorpiones como pareja se acaban matando o acaban teniendo pasión a raudales…

Pasión… los escorpiones somos el signo más apasionado que existe, es cierto, si me tengo que definir lo haré como un ser apasionado, cualquier cosa que tenga que ver conmigo la haré siempre igual, dándolo todo, aunque eso suponga sacrificar otras cosas mías.

De hecho si supiera en qué parte del cuerpo, me tatuaría “hazlo con pasión o no lo hagas”.

Otro de los puntos característicos del signo reside en comerse excesivamente la cabeza, sí, darle vueltas a todo, somos obsesivos, y como se nos ponga entre ceja y ceja lo que sea no pararemos hasta conseguirlo.

Suerte por ello, que a veces controlo y pongo filtros, aunque eso lo he ido aprendiendo con el tiempo, he ido matizando mi intensidad, somos demasiado intensos para el mundo, o conmigo o sin mí, no hay medias tintas, un día puedo quererte y al siguiente te odiaré, no te preocupes, no eres tu, soy yo, y otras lindezas tan propias de la autodestrucción, de cargárselo todo, de buscar los viajes iniciáticos una y otra vez.

Menos mal que nos queda algo de misterio que se queda en el tintero, mis secretos y mi pensamiento se quedan conmigo, los encierro con llave, con un candado y clave secreta, jamás te contaré lo que siento, porque seguramente no lo entenderás… es demasiado intenso.

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