Los ojos de Gisela

Tengo una foto de fondo de pantalla en la que aparecen mi mujer y mi hijo, y aunque todo el mundo dice que él se parece a mí, que es una miniversión mía, yo tengo que decir que cuando veo sus ojos, los de Gisela y los de Biel, creo que son un auténtico calco.

En lo primero en lo que me fijo en una mujer es en sus ojos, más que en sus ojos, en la mirada, obtienes información valiosísima, es el espejo del alma como bien dicen.

Cuando comencé a salir con Giss, todo me pareció un sueño, estar en una nube, fue un inicio dulce, fácil, pasional, y cuando tocó convivir, esa convivencia tampoco fue complicada.

A día de hoy, tras los años de relación, matrimonio y niño, sé que estoy con la persona adecuada, con la mujer de mis sueños, y aunque pueda haber algún altibajo sin importancia, al final siempre estamos el uno para el otro.

Diez años juntos, para entender que esto es realmente el amor, y que es profundo, sincero y sin más, ella me quiere por como soy, sin filtros, con mis cosas buenas y mis cosas malas, mis cualidades (que alguna tendré…) y mis defectos.

Siempre digo lo mismo, busca a esa persona que te quiera por tus defectos y acertarás…

Y no soy perfecto, no lo soy, más bien tengo debilidades, soy sensible, frágil, en momentos con sentimientos encontrados, me como la cabeza por cualquier cosa… pero siempre creo que en la bondad, la honestidad, la humildad, como valores personales.

Cuando me equivoco, me decepciono conmigo mismo y sufro.

Pero entonces aparecen los ojos de Gisela de por medio, y se me quita, y ahí es cuando realmente me doy cuenta de que ella es el remedio a prácticamente todos mis males, siempre lo ha sido, y seguramente siempre lo será.

 

 

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